Sobran las operaciones de alimentos que no cuentan con ningún tipo de programa de inocuidad, lo cual debería ser alarmante, pero los comensales exigen poco. En cuanto a la inocuidad algunos clientes se confían en que los baños se vean bonitos y limpios, porque: “eso es reflejo de cómo tienen la cocina”. Nada puede estar más distante de la realidad, los baños limpios y bonitos no garantizan que el personal de cocina tenga buenos hábitos...












