En la entrada se exhibe un rótulo con el arte fileteado que reza La Esquina de Buenos Aires, mientras adentro se escucha un tango. Al mirar por cualquier lado la mente vuela hasta Buenos Aires, con las paredes tapizadas con cuadros de personalidades argentinas famosas de todos los tiempos. Las mesas y sillas son típicas de este país, el ambiente de luz, las lámparas y la comida son los mismos que tienen cualquier restaurante en esa ciudad.


